El Instituto Cervantes de Roma rinde tributo a Gamoneda

February 29, 2008
El Instituto Cervantes de Roma rindió ayer homenaje al poeta leonés Antonio Gamoneda, premio Cervantes 2006, con un encuentro en el que algunos estudiantes de la universidad romana de Tor Vergata leyeron sus poemas traducidos al italiano. Según informa la agencia EFE, fue un diálogo con el que el poeta aseguró sentirse muy emocionado, ya que es precisamente «la receptividad de los jóvenes la única que puede dar un poco de futuro» a su escritura, según dijo. Gamoneda agradeció el esfuerzo de los estudiantes y les ofreció una lectura de poemas inéditos entre los que destacó Hoy ha de llover, donde hace referencia a diversos episodios de la represión franquista, unos hechos que el propio poeta vivió muy de cerca durante su infancia en León y que marcaron una escritura que él mismo situó «en la perspectiva de la muerte».
    Una ciudad, León, que el poeta se negó a abandonar, hecho que le apartó de sus coetáneos y le permitió desarrollar un estilo propio y diferenciado de la generación de los cincuenta a la que pertenece cronológicamente. «Pienso que el lenguaje de la poética es poéticamente subversivo», declaró Gamoneda antes de añadir: «Se trata de un lenguaje que de alguna manera quiere establecer una distinción con el que es un lenguaje normalizado del poder o de los poderes, que con más frecuencia de lo que quisiéramos son injustos». También defendió la subjetividad de la poesía: la preferencia del realismo «a efectos de expresión poética» no le resulta «convincente».

Conversación entre Gamoneda y Benjamín Valdivia en Guanajuato

February 28, 2008
'El Quixote', ilustración de Judith Jenya para la revista Estudios CervantinosAgradecemos a Fernando Redondo Benito el envío de este correo, desde México, para Faro Gamoneda:
 
"El pasado noviembre de 2007 se realizó el XVIII Coloquio Cervantino Internacional, que tiene por sede, desde su instauración en 1987, la ciudad de Guanajuato. Una de las conferencias magistrales de dicha reunión cervantina fue impartida por el poeta español Antonio Gamoneda, quien mereciera el Premio Cervantes en 2006. En esa atmósfera hispanista y literaria tuvo lugar una serie de conversaciones entre Antonio Gamoneda y Benjamín Valdivia, poeta también, miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua y director de la presente publicación. En estas páginas virtuales se ofrece a los lectores la transcripción de la primera de las conversaciones, que aborda el tema de la poesía como "emanación de la vida" (conforme a la definición hecha por el propio Gamoneda). Desde la página de la revista Estudios Cervantinos se puede descargar un pdf, con la transcripción íntegra de la primera entrevista (tendrá unas 20 páginas), y escuchar el poema inédito ‘Sucesos’, recitado por Gamoneda."

Gelman y Gamoneda se encontrarán el 25 de abril en León

El encuentro, el 25 de abril en León, de los poetas Antonio Gamoneda y Juan Gelman será una de las actividades programadas durante la presidencia de la Red de Juderías de España por parte de León capital. Las actividades se abrieron ayer con la inauguración de Arquitecturas simbólicas. Las puertas de las juderías, una exposición en el Auditorio ‘Ciudad de León’ que se podrá contemplar hasta el próximo 26 de marzo, y que estará abierta al público de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, de lunes a sábado.

Gelman, fotografiado por Daniel Mordzinski

Según informa Diario de León, los premios Cervantes Antonio Gamoneda y Juan Gelman ofrecerán una charla en León el próximo 25 de abril, una fecha bien simbólica. Éste es uno de los actos que vincularán el programa cultural que se celebrará en la capital leonesa hasta el próximo mes de junio para celebrar la presidencia de la Red de Juderías –asociación integrada por 21 ciudades españolas–, que León ocupará durante el primer semestre de este año. El acto contará con la actuación del grupo de música Recordando la Revolución de los ClavelesSirma, que ha compuesto para esta jornada varios temas basados en la poesía del último premiado en Alcalá de Henares. El programa se abrió ayer con la inauguración de Arquitecturas simbólicas, las puertas de las aljamas, exposición que trata de realizar un recorrido a través de la simbología que las puertas (las urbanas, las que se abren a la sinagoga y aquellas que conducen a la intimidad familiar) tienen en el universo judío. Asimismo, el ciclo se completará con una exposición fotográfica del cordobés Francisco Sánchez Moreno, que mostrará los rastros judíos en la península y sus influencias sociales y culturales.
    Habrá tiempo también para la discusión intelectual. Para hacer de León el lugar de encuentro de las últimas investigaciones, se celebrarán dos congresos que contarán con la colaboración de la Universidad de León. El primero de ellos tendrá lugar entre el 17 y el 19 de abril y será coordinado por Jorge Sánchez de la Fuente. El título de esta simposio es El mundo judío en la Península Ibérica: sociedad y economía. Además, un segundo encuentro universitario, esta vez con dirección del profesor José Luis Avello, tendrá como protagonista a la mujer en el mundo judío, desde una perspectiva de la historia, el arte y la literatura.
    Durante esos días, además, el Ayuntamiento y varios hoteles y restaurantes de la ciudad organizarán un ciclo de comida sefardí con la inclusión en sus cartas de una amplia variedad de platos tradicionales.

‘El discurso que nunca se pronunció’, de PABLO DE LA VARGA

February 25, 2008

  Portada (invertida) del discurso de Pablo de la VargaPortada del discurso manuscrito

(Padrino y compadre: con el cariño denso y permanente de siempre. Pablo) 

* * * 

GAMONEDA

Con motivo de su adopción como hijo por el Ayuntamiento de León

Por PABLO DE LA VARGA

Pablo de la Varga, en la inaguración de VISIÓN DEL FRÍO, julio de 2007Ilmo. Sr. Alcalde, dignísimas Autoridades, Señoras, Señores:

Creo que pocas cosas honran más a un lugar, que el saber honrar a sus hombres mejores.
Aunque Antonio Gamoneda no nació aquí, aquí se hizo, aquí su infancia, aquí su adolescencia, aquí su juventud, aquí su madurez.
Tuve el azar y la suerte de jugar y de crecer con él.
Cuando niños, nuestro patrimonio más querido era la calle y la imaginación. Entonces esta ciudad se andaba en dos zancadas y nuestra andadura la cruzó muchas veces en todos los sentidos de la brújula.
Era un patio de vecindad fácilmente convertible en el país de las maravillas por el que deambulaba Alicia.
No había coches. Aun existía una berlina con su tiro de caballos que tenía parada ante la fachada principal de la Diputación y era un simón que hacía servicios a las estaciones.
Los vehículos de gasolina, quitando cuatro taxis y el coche de Genaro que recogía y repartía viajeros, eran muy escasos los que lucían su rodaje por las calzadas.
La ciudad era de viandantes y de niños que jugaban y corrían en libertad y sin sobresaltos.
Las niñas al corro, a la comba y al diábolo. Los niños al tacón, al pite, al fútbol, a los platis, a las pelis, a correr las calles con el aro en viajes de fantasía, y si la ocasión se presentaba, a la manga riega.
Toñín tenía especial habilidad para trepar los árboles de La Condesa y a mí me hubiera gustado encaramarme al del Ayuntamiento para emular a Tarzán. No era posible porque ese sitio siempre estaba a la vista de la Guardia Municipal.
En nuestro callejeo siempre íbamos escoltados de Dick Turpin, Buffalo Bill y cerrando comitiva, Toro Sentado. No era para menos y así nos surgieron aventuras cuya relación sería inacabable.
Luego vimos con curiosidad infantil el desfile de la Legion Cóndor. También vimos otras muchas cosas menos hermosas. Algunas de ellas están magistralmente relatadas en Lápidas.
Sí, Antonio fue niño en esta ciudad. Si los rincones pudiesen hablar, le saludarían muy familiarmente a su paso.
Un buen día, sin esperarlo, le crecieron los pantalones y sus piernas le llevaron al trabajo; su corazón a entender de patria, sus ojos al amor y su pluma, a la verdad y a la belleza.
La pluma. La pluma existió desde su primer deletreo y, de modo normal, al darse a conocer gana premios.
La primera flor natural se la concedió este Ayuntamiento. El poema está dedicado a la luminosidad y galanura de la Virgen Blanca.
La Catedral de León ha tenido la suerte de ser alcanzada por el canto de Gamoneda. Esa "gruta de pasión y viento", "esa belleza derramada hacia arriba".
También la tierra. Sus cuestos, sus encinas, chopales, pájaros, ríos, secanos, pinares, la majestad de la montaña y el aire.
El aire de León, tan invadido de coplas. Yo creo que León alberga en su cielo incomparable, la patria del aire… No me dejaré llevar.
Sí, Antonio fue joven en esta ciudad. De aquella época nos queda León de la Mirada. Veinte años de poesía que contempla a León.
Dice el poeta: "Una tierra que me ha hecho suyo de la única manera posible y verdadera: en el difícil encuentro del amor".
Sí, Antonio Gamoneda, ahora en su madurez, también le ocurre en León.
Su voz que trasciende el localismo para hacerse universal, ha sido portadora del nombre de León por cuatro continentes, con la dignidad que luce la estirpe de un gran escritor.
Siempre fue un mago de las palabras. Maneja como nadie el poderío de las palabras.
Muy exigente. Permanentemente se corrige a sí mismo. Se rehace en mejoras hasta que alcanza la belleza en su máxima expresión.
Es como un inquietante volcán de continúa fumarola. Con mucho talento estrena lenguaje. Un lenguaje lleno de modernidad, totalmente ajeno de antiguallas. Es un pórtico hacia el futuro que nos conduce a través de los hondones de nuestros entresijos a paisajes profundamente nuestros que, quizá, oscuramente habíamos presentido, pero que nunca los habíamos visto.
Su palabra enriquece nuestro idioma, porque es como el hurmiento al pan.
Y en su diapasón siempre está presente el tematismo social, que suena con la solemnidad que requiere su solidaridad con las víctimas del infortunio ante los poderes injustos.
No sé acercarme más en este corto tiempo. Además de lo que se trata en este momento es de tactar su leonesismo.
Aunque dentro de lo posible he cumplido con la brevedad que se me encareció, no me resisto a despedirme sin leerles un breve poema de los que dedica a León y que por sí mismo identifica a Gamoneda como leonés de lujo.

Si como un árbol vivo se incorpora
la música en tu espacio
y, al fin, precipitada transparencia
entre ciudades, llanos,
ríos lentos, caminos,
y, más aún, despacio llega,
y anida como un pájaro armonioso
corazones humanos;
si, obedeciendo al sobresalto puro,
se estremecen los campos
y el territorio mineral anuncia
la elevación de sus profundas alas;
si alcanzo
a decir la belleza de tu rostro;
si alzo
estos ojos de hombre para verte,
tierra de León, amiga y madre mía,
hallo
tus claros chopos y tu cielo libre.

De esta mirada, surge mi canto. 

PABLO DE LA VARGA, amigo de Gamoneda desde 1935, no tuvo la oportunidad de leer este discurso el 22 de noviembre de 2007, durante la investidura del poeta como Hijo Adoptivo de León, debido al protocolo del acto. Lo guardó para el 6 de diciembre, cuando estaba previsto que la Diputación concediera a Gamoneda la Medalla de Oro de la Provincia de León. Pero esta última concesión se pospuso sin explicación sine die. Pablo leyó a su amigo su discurso el día de Nochebuena, y la lectura emocionó a toda la familia reunida. Quede aquí, como recuerdo, y en homenaje a la amistad incondicional que desde que tenían 5 años les ha unido a ambos.

Goytisolo y Gamoneda casi estrenan Cervantes TV

February 21, 2008

Aprender español desde cualquier rincón del mundo y estar informado de la actualidad cultural de los países hispanohablantes ya es posible gracias a la televisión por Internet que el Instituto Cervantes estrenó hace una semana, y que supone un gran paso en la apuesta de dicha institución académica por las nuevas tecnologías.
    Este canal, que está disponible en la dirección www.cervantestv.es, ofrecerá cada día boletines culturales, entrevistas, reportajes, tertulias, música y documentales sobre la cultura en lengua española y sobre los más de cinco mil actos que se celebran anualmente en los casi 70 centros del Cervantes repartidos por el mundo, según recoge un teletipo de la agencia EFE.
    Se podrá, por tanto, conectar en directo con cualquiera de esos centros y seguir intervenciones como las que hace sólo unos días protagonizaron, por ejemplo, los escritores Juan Goytisolo en El Cairo o Antonio Gamoneda en Damasco. Con estas emisiones Cervantes TV se convierte en el primer canal cultural en español con una cobertura mundial.

Desde El Cairo: Apoyo a la Alianza de Civilizaciones

Instituto Cervantes en El CairoEl Cairo, 20 feb (EFE).- El poeta español, Antonio Gamoneda, Premio Cervantes 2006, apoyó hoy en El Cairo la Alianza de Civilizaciones impulsada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, "que puede convertirse en un paso hacia la paz" en el mundo. 
    En declaraciones a Efe, Gamoneda, de 77 años, explicó que la alianza es un "conocimiento de las culturas, principalmente de las lenguas, que puede proporcionar una cercanía" entre las distintas civilizaciones.
    Precisamente, del intercambio cultural para acabar con los conflictos en el mundo habló hoy el escritor español ante una concurrida audiencia, mayoritariamente femenina, que acudió al Aula Magna de la facultad de Artes de la Universidad de El Cairo para escuchar los poemas recitados por boca de su autor. Y mientras sus versos esonaban en la sala, a lo lejos se escuchaba el canto del mediodía de la llamada a la oración musulmana.
    "El Cairo, para el español ya entrado en años, es una ciudad mítica. Se trata de un mito que responde con plenitud a una enorme verdad histórica", dijo Gamoneda, que por primera vez ha viajado a Egipto, de la mano del Instituto Cervantes, para participar en las celebraciones del centenario de la universidad cairota.
    De la escritura oriental, confesó que conoce poco, aunque afirmó haber leído algunos versículos del Corán como inspiración poética. "La Biblia ejerció una seria influencia sobre mí –admitió–, por lo que empecé a sospechar de que otros libros sagrados podría ser fuente de inspiración".
    El poeta, leonés de adopción, ha visitado muchos países desde que le concedieran el Premio Cervantes 2006, pero confesó que necesita descansar: "Hace año y pico que apenas puedo trabajar ni leer", se quejó. Sin embargo, señaló que cuando se traslada en tren, "al ser los viajes más largos, pienso más" y puede escribir.
    En la actualidad, ha terminado un libro de memorias que cubre la etapa de su infancia durante la guerra civil española y la posguerra, que será publicado próximamente, y tiene "una veintena de poemas que parece que van tomando condición de libro con un título provisional, Canción errónea".
    Aquejado de una dolencia de espalda, señaló que "está aprendiendo a ser viejo" lo que le permite "tener una sensibilidad progresiva de acercamiento al hecho final que es la muerte", que marca su poesía.
    "Se aprende a ser viejo de varias maneras, dándole un valor positivo a los recuerdos, amando lo perdido y amando lo que está viniendo", explicó Gamoneda, para quien "esas dos direcciones del amor son los componentes más importantes del aprendizaje". EFE (ssa/agf)

Un libro colectivo: ‘10 poetas, 10 músicos’

Música y letras vuelven a hermanarse, recuperando la herencia de la Generación del 27, en un doble formato disco-libro que edita Fundación Autor y la editorial Calambur con la colaboración de poetas como Antonio Gamoneda, Antonio Colinas, Luis Alberto de Cuenca, o Clara Janés y compositores como Tomás Marco o Ramón Barce.
    Una selección de diez poetas contemporáneos y otros tantos músicos, que ponen melodía a las creaciones de los literatos, ha dado como fruto 10 poetas, 10 músicos, que se edita en formato CD, con la grabación de la soprano Raquel Lojendio, el barítono Alfredo García y el pianista Jorge Robaina.
    La edición en papel de esta colaboración múltiple contiene los siete poemas que cada uno de los literatos –entre los que también están Ilia Galán y José Jiménez Lozano– propusieron a cada uno de los compositores –Zulema de la Cruz, Jacobo Durán Loriga y Mercedes Zavala, entre otros– y la grabación final. Un encuentro que ha resultado positivo ya que «los artistas no acostumbran a coincidir artísticamente entre ellos y en este caso sí ha sido así», apuntó ayer en Madrid Clara Janés durante la presentación del proyecto.
    El resultado se presentó en directo el pasado 5 de octubre en el Círculo de Bellas Artes y aspira a ser una muestra iniciática de ese reencuentro entre música y letra.
(Esta noticia se publica hoy en La Crónica de León-El Mundo) 

Gamoneda habla en Estambul de la poesía española contemporánea

February 11, 2008

El poeta imparte hoy, 11 de febrero, una conferencia en la ciudad turca y el jueves, en Damasco

 

Antonio Gamoneda aborda hoy la situación de la poesía española contemporánea en Estambul. El próximo jueves, el autor de Edad disertará sobre el mismo tema en Damasco. Las conferencias tendrán lugar en las sedes del Instituto Cervantes de ambas ciudades. Esta «gira» de Gamoneda ha sido organizada por el Ministerio de Cultura y las embajadas de España en Turquía y en Siria.
    Desde que recibió el Premio Cervantes, hace ya casi dos años, el poeta leonés es reclamado por universidades e instituciones culturales. Precisamente, Gamoneda se quejaba recientemente de que apenas le queda tiempo para escribir. Especialmente ahora, en un momento en el que está a punto de publicar sus esperadísimas memorias; unas memorias en las que repasa su infancia y que, previsiblemente, verán la luz antes de la primavera.
    Gamoneda, que tiene una perspectiva muy nítica y crítica del panorama poético, hablará tanto en la ciudad turca como en la capital siria de su creación literaria. Hace unos meses llegó a afirmar que la poesía portuguesa está cualitativamente por encima de la española y que debería haber una mayor comunicación entre los dos países ibéricos. En su opinión, con la falta de comunicación fluida entre los dos países de la Península Ibérica «la que sale perdiendo es la poesía española», porque «si se pudiera sacar la media cualitativa de los poetas, Portugal estaría por encima de España».

    Esta noticia se publica hoy en DIARIO DE LEÓN

… y el día 20 de febrero, homenaje y lectura poética en El Cairo

 

 Homenaje y lectura poética, el 20-F, en el Aula Magna de la Universidad de El Cairo.
La cita forma parte de la gira que está realizando el poeta por países europeos del mediterráneo y Oriente Medio.

Encuentro en Atenas

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Encuentro con Gamoneda en la librería Ianós de Atenas (Grecia), el 8 de febrero de 2008. 

Dos improvisaciones (palabras, música) de Ildefonso Rodríguez para Antonio Gamoneda

February 6, 2008
DOS IMPROVISACIONES (PALABRAS, MÚSICA)
PARA ANTONIO GAMONEDA
                              
Por Ildefonso Rodríguez
El poeta y músico Ildefonso Rodríguez    Aquí estamos, sentados alrededor de la persona y la obra de Antonio Gamoneda y con los buenos amigos. Un privilegio del que haré, lo anuncio ya, doble uso y de un modo un tanto desacostumbrado para mí.
    Cuando Félix Blanco me invitó a participar en esta mesa, dejó caer el deseo de que viniera con mi saxo y, une sortie en beauté (así me tentó Félix) tocara algo. Me resistí, no veía fácil el modo de insertar entre lecturas mi sonido, mi fraseo musical. Pero Félix insistió, supo convencerme. Y entonces empezó el trabajo de imaginar un acomodo para el saxo en esta reunión. Empezaron los tormentos. ¿Debería renunciar a mi pequeña lectura sobre la poesía de Gamoneda? ¿O no, y entonces el saxo vendría a ser como un invitado de última hora, la entrada de un músico callejero?
    Ahí me mantuve, en la pura indecisión: no arrancaba ninguna escritura, no veía sin más el saxo en la reunión.
    Hasta que me pareció encontrar un encaje, la vía de acceso. Lo que diré ahora no es una justificación, pero voy a explicarme.
    Entre las cosas que he sido y soy en la vida, está el ser músico, saxofonista, y el ser lector apasionado de Antonio Gamoneda. Y sucede que, en algunos momentos, ambas actividades ya se han cruzado: he leído la poesía de Gamoneda como si, (como si) estuviera escuchando una música poderosa y. sin demasiadas cábalas, la he intentado describir en algunos textos. En el pequeño ensayo Las músicas de Gamoneda, escribí:
"La música es uno de los elementos constitutivos del espacio poético abierto por Gamoneda (…); siendo yo músico, voy a exponer conceptos que manejaría con un colega de la profesión; no me referiré a la música como metáfora, un más allá de la palabra poética. Por el contrario, intentaré mantener una especie de diálogo con los textos sintiéndolos, oyéndolos, bajo categorías musicales. Es decir, considerando que Gamoneda es, con propiedad, un músico".
     Entonces me dediqué a recorrer las distintas formas musicales y su evolución en la obra de Gamoneda: la música de cámara del inicio, los blues, la monodia modal de Descripcion de la mentira, la prosa estrófica y fragmentaria del Libro del frío, con música de simetrías acentuales, la coralidad del Libro de los venenos, las improvisaciones circulares de Arden las pérdidas.
    Años antes, en mi primer acercamiento crítico (es decir, lo que se escribe al ritmo de una lectura intensificada y hasta alucinada) incluso me atreví a sugerir una posible instrumentación para esta poesía:
"Y por lo que respecta a su timbre, si alguien pudiese tocarla, debería elegir el fagot, pues ese instrumento, de entre todos, posee el timbre no ya de la voz humana, sino del cuerpo humano, resuena y retumba en el fagot la oquedad ventral y fértil del cuerpo".
     La intimidad con el colega músico ha sido muy explícita algunas veces. Hasta hemos intercambiado cuestiones de organología. Recuerdo cuando me pidió una lista de nombres para distintas flautas, y yo hice una: flauta de pan, siringa, zampoña, cálamo, caramillo, silbato, silbo… Al final, Gamoneda dio con el más preciso, y lo acomodó así en el Libro del frío:
"Ahora tienes miedo y, de pronto, te embriaga la exactitud: la misma fístula está sonando bajo tu ventana: ha venido el afilador".
Esos son datos de precisión auditiva. Y podría añadirse que el silbido instrumentado (fístula, cánula) del afilador y el propio de Gamoneda atraviesan el cuerpo musical de su poesía. "Tu cuerpo silba en los arándanos". "Silban las cuerdas depositadas en mi alma, silban los números perseguidos". "El afilador que posee en sus cánulas una sola nota, clara como una serpiente, creadora de la niñez en un país de hombres vigilados, no es más feliz que su propia música destinada al invierno".   
    No insistiré más en un acercamiento temático a ese cuerpo musical. El propio Gamoneda ha definido la música con la precisión de un maestro: "Cantidades de tiempo situando cantidades de sonido permiten sobrepasar la muerte".
    Pero yo seguía buscando alguna justificación para imaginar la presencia desnuda de mi saxo aquí y ahora expuesto. Y por fin creí dar con ella.
    Cuando conocí el libro Lápidas, dos pequeñas piezas en él me fascinaron hasta lo obsesivo. Eran dos tangos, el Tango de la misericordia y el Tango de la eternidad. Leía y me parecía estar manejando una máquina infantil de visión, un zootropo giratorio, o mejor, un estereoscopio; entraba en su luz amielada, en el ámbar de unas escenas vistas en otra vida. Los dos tangos eran como las dos ventanas o los ojos del estereoscopio, iluminaban la obra entera de Gamoneda.
    (Entre paréntesis: a veces en una obra grande se nos abre una sola frase, una escena, y la recogemos como si fuera su síntesis, el precipitado de toda su alquimia. En el canto XXX del Purgatorio, le dice Dante a Virgilio, cuando se le presenta Beatriz: "No ha quedado en mi cuerpo una sola gota de sangre que no tiemble; reconozco mi antigua llama". "Mi antigua llama" puede ser esa síntesis, y la imagen trasmigra en título de canción tocada por Miles Davis: My old flame).
    Aprendí de memoria las dos piezas, me las decía a solas, las empecé a entonar. Acabó por depositarse una música para cada tango y fueron dos composiciones fijadas en el pentagrama; lo que de aquel modo me había poseído pasó a pertenecerme como compositor.
    Aunque yo no soy un verdadero compositor, sino un improvisador, vivo del momento de tocar, de ese vértigo y ese riesgo. Así que a eso voy ya. Ni fagot ventral (ni sumergido), ni fístula o cánula del afilador, ni tampoco la gracia del pájaro chamariz (quién me diera) que también ha cantado alguna vez en la poesía de Gamoneda. Ni un simple silbido. Yo voy a hacer sonar mi saxo tenor sobre las palabras de los dos tangos; acogiéndome a la vieja sentencia de los presocráticos  que no me canso de repetir: "De nada vale la música si es mantenida en secreto". Y con la ilusión de que el sonido deje aquí no una huella, pero, al menos, una estela de mi cariño hacia Antonio y mi afición a su obra.
 
(…Y tras pronunciar estas palabras, Ildefonso Rodríguez comenzó a tocar…)
* Este texto, que sirvió de introducción a un pequeño concierto de Ildefonso Rodríguez, fue leído en París, en el Instituto Cervantes, el 4 de mayo de 2006, en unas jornadas dedicadas a Antonio Gamoneda. Es inédito. 

‘Ángel González: un histórico’/ (artículo en LA VOZ DE ASTURIAS)

"ÁNGEL GONZÁLEZ: UN HISTÓRICO"
 
Por Antonio Gamoneda
* * * 
Gamoneda escribe en exclusiva para LA VOZ DE ASTURIAS
sobre su relación con el poeta, la generación del 50,
y responde "a quienes no nombraré nunca más"
(Almudena Grades y Sabina).
* * *
(Artículo publicado el 3 de febrero de 2008.
Página 6 de la edición del periódico en papel)
 

    Todavía hay que contar por días el tiempo transcurrido entre el de hoy y el que fue día cerrado por la muerte en Angel González, y ya es, sin embargo, momento para hablar de él dentro de una perspectiva, también cerrada, que no debe ser deformada por la cobardía ni la tristeza. Angel prefería la verdad y la realidad.
    Se dice de alguien –con más facilidad si ya no está vivo–, que es un histórico, cuando su obra (sea esta creativa, productiva o, también y por desgracia, destructiva) alcanza una dimensión y un valor, positivo o negativo, que coloca al autor en situación de referente necesario para definir un tramo temporal con marcas distintivas. Así, el descubrimiento de la fisión (Hahn y Strassmann, 1938) modifica (define y caracteriza), en profundidad, la política, la geopolítica y la tipología industrial y energética. Hasta ahora mismo. Todo sucede en un mismo tramo temporal, es decir, histórico.
    Los lectores habrán de perdonarme este excurso que no es totalmente divagatorio: las obras humanas, vistas en simple cercanía, inducen a pensar que poco o nada puede haber de común entre ellas; una contemplación globalizadora, contrariamente, nos muestra que todas ellas se interpretan y que es su "invisible" comunicación y su interdependencia, lo que hace que la marcha de la humanidad sea una u otra, y que lo sea precisamente a causa de la actividad de los "históricos". Digo esto y pido perdón otra vez; podría haber resuelto mi comunicación diciendo simplemente: "Angel González es un poeta histórico ".
    Cabe pensar que la poesía no manifiesta una importancia que la haga históricamente determinante, pero, con independencia de cuál sea esta importancia (enorme, por cierto, en civilizaciones arcaicas, en las que la poesía conlleva carácter sagrado) la poesía tiene su historia. Sus miles de años de antigüedad hacen difícil admitir que se trate de una "historia menor". Pues bien, se trata de afirmar que en esta dilatada secuencia y dentro de la lengua castellana, Angel González ocupa un lugar.
    OTRA COSA es que, en nuestra actualidad planetaria, la poesía sea incapaz de actuar sobre la realidad, en particular sobre la realidad social, y es curioso que se den opiniones como la del comunista Gabriel Celaya ("La poesía es un arma cargada de futuro") y la del fascista José Antonio Primo de Rivera ("A los pueblos únicamente los han movido los poetas"). Vienen a decir lo mismo y ninguno de ellos tiene razón. Las cosas son hoy día de otra manera: los mitos carecen de poder y la poesía es irremediablemente subjetiva (Sartre) e impotente ante la realidad objetiva.
    Angel González, estoy seguro, descreería cariñosamente de Celaya y menospreciaría, sin saña, la ocurrencia de José Antonio. El sabía que la poesía tiene una repercusión minoritaria; sabía también que lo que la poesía sí puede hacer es intensificar estados de conciencia, pero nada más.
    La opción más oportuna en su momento –en el de Angel– consistía en no entrar en contradicción con el contenido político y moral de los "primarios" poetas sociales (los coetáneos de Celaya), que, de alguna manera, habían ejercido una resistencia frente a la dictadura franquista, pero en los que, finalmente, la escritura había desembocado en una retórica inoperante y poéticamente nula. Se trataba, pues, de liberar a la poesía, (a la poesía que quizá había dejado ya de serlo), de una incontinencia verbal que la inutilizaba. ¿Cómo? Como lo hizo él, cómo lo hizo Angel.
    Y lo hizo –hablo releyendo el libro ‘Aspero mundo’ –, llevando el lenguaje a la sencillez y, aunque esto se verá mas claro en otros libros posteriores, incluso a la coloquialidad. Con una particularidad importante, que quiero destacar (nada más destacar, que es asunto largo, interesante para futuros doctorandos) relativa a los carácteres personales y diferenciales (subjetivos) de Angel González en relación con los supuestos de la llamada "generación del cincuenta". La particularidad es que, en tales años cincuenta, en los iniciales, al menos, es posible advertir en Angel una leve huella romántica. Mejor que rebuscar será mostrar, aunque haya de ser en forma fragmentaria:

Para que yo me llame Angel González, /para que mi ser pese sobre el suelo, / fue necesario un ancho espacio / y un largo tiempo: / hombres de todo mar y toda tierra, / fértiles vientres de mujer, y cuerpos / y más cuerpos, fundiéndose incesantes / en otro cuerpo nuevo.

Yo comprendo: he vivido / un año más, y eso es muy duro. / Mover el corazón todos los días / casi cien veces por minuto / Para vivir un año es necesario / morirse muchas veces mucho.

Agua quisiera ser, agua salada / cuando corres desnuda hacia la orilla. / Sol recortando en sombra tu sencilla / silueta virgen de recién bañada.

    Tres fragmentos de tres poemas distintos, salutación a la vida, que se resuelve en desaliento al término del poema, contemplación de la muerte y selimentalidad amorosa. Estamos, ante tres constantes poéticas que, en la. actitud romántica o post-romántica, suelen darse, como en Angel González, asociadas. Creo que hemos "tocado" una de esas particularidades diferenciales que vengo anunciando.
    VIENE UN LIBRO después, ‘Sin esperanza con convencimiento’, que, como el título indica, lleva consigo una voluntad de ahondar en las convicciones, de realizar una cierta retracción temática más acorde con la proclamada actitud "generacional", pero, a mi entender, sin abandonar, a diferencia de lo que hacen otros –no todos– "miembros de la generación", el que es su pensamiento poético peculiar. No obstante, en el fragmento que sigue (seleccionado en razón de la que he llamado "retracción temática"), puede advertirse, creo, la orientación solidaria que digo:

Quietos, pegados a la dura / tierra, / cogidos entre el pánico y la nada, / los hombres esperaban el momento / último, / sin oponerse ya,/ sin rebeldía.

    Pero estoy dándome cuenta de que esto no es un estudio, sino solo un artículo; un artículo que pretende afirmar la condición de histórico –ya está dicho y redicho pero no importa– de este poeta. Quienes se interesen por el seguimiento de su conducta literaria, ahí tienen sus libros. Angel González, con una progresiva carga de sencillez y de ironía en su escritura, realizó una, también progresiva, adecuación, que por nombrar de alguna manera, llamaré "ideológica", a los postulados de la siempre supuesta "generación del cincuenta". Conservándose en su grandeza poética y personal, esta "adecuación ideológica" no fue siempre buena para la poesía de Angel.
    De la "generación del cincuenta" era, por así decirlo, "instructor" Jaime Gil de Biedma, hombre muy inteligente (más hombre inteligente que poeta de "raza"), que quizá no hubiera hecho tan evidente su talento sin el magisterio de Gabriel Ferrater, quien no fue parte "oficial" en el grupo porque escribía en catalán. Jaime Gil es autor de excelentes trabajos teóricos.
    LOS HOMBRES de la "generación" (son bien conocidos y no vamos a repetirlos aquí) son los que proclamó, con una extraña autoridad y con más decisión que acierto, Juan Hortelano en un libro famoso. Jaime Gil, en una entrevista publicada, confesó a Jesús Femández Palacios que la "generación" había sido una deliberada operación de marketing (el llamado grupo de Barcelona se procuraba así un "ascenso"), y, por lo que a mí toca, puedo decir que, en más de una nocturnidad de las que me ocurrieron con Claudio Rodríguez, soltó sus carcajadas zamoranas a propósito de la "generación", en la que había sido "empadronado". Cuento todo esto para reforzar mi opinión preventiva en orden a que a Angel González se le pueda considerar o no histórico a causa de su pertenencia a una más bien imaginaria "generación". Lo que sí ocurría es que era muy amigo de la mayor parte de los considerados integrantes, y que su bondad (la bondad es muy importante a los efectos de dar en poeta, mayormente si el poeta va a ser un histórico) se convertía automáticamente en una fidelidad ajena a miramientos. Pues, no: Angel González es un histórico por sí mismo, por los rasgos caracterizadores y predominantemente subjetivos que he mencionado, presentes en la mayor parte de su obra, y por la calidad con que estos rasgos se manifiestan.
    Aquí podría terminar este artículo, pero no; no hay noticia seria del autor si se habla mucho de la obra y poco del hombre.
    Yo voy a tratar de explicar humanamente a Angel. Hasta donde alcance e implicándome yo mismo, porque en esta implicación doy con serios indicadores de la situación y las posiciones. Los hechos son los que son: humanamente; incluyendo lo que pueda representar límites o accidentes y, si se manifestasen con evidencia, errores. De quien sean. Es ridícula la magnificación que "angelicaliza" irrealista e irreflexivamente. Yo no; yo daré, comprometido mi estatuto moral, mi breve historia con Angel, que es la breve historia de Angel conmigo y explica algunas cosas menores. Al término, Angel ha de quedar como lo que fue: un ser humano cargado de bondad y un poeta al que pertenece necesaria, justa o individualmente la atribución de poeta histórico.
    MI RELACION con Angel debió de iniciarse hacia los setenta. No nos veíamos con frecuencia (él tenía su trabajo en Alburquerque U.S.A.) pero había un afecto motivado, quizá, en el que a los dos nos tenía (a él más que a mí, desde luego; eran perfectamente íntimos) Emilio Alarcos Llorach (yo, a Alarcos, le debo de manera plena la recuperación de la escritura poética, que tuve quince años abandonada).
    Una reunión grata con Angel durante varios días, sucedió cuando, el entonces alcalde Masip, nos convocó –con José García Nieto y con Bousoño– para tratar de proyectos que no llegaron a realizarse. Pero mi recuerdo más hermoso es el de una noche, también ovetense, que habiéndose prolongado, a mi juicio, más de la cuenta y sabiendo yo que los mecanismos cardiacos de Angel no andaban muy bien, traté de interrumpir: "Bueno, sí, te dejamos en el hotel y nos retiramos". Esto me dijo. Cuando, habiendo dormido cuatro horas, me despedía yo en recepción, apareció Angel con otra pareja y me dijo: "Se nos ocurrió que podíamos venir a darte un abrazo".
    LO QUE OCURRIÓ después lo sé más o menos bien y lo que quisiera es no saber nada. Durante algún tiempo (’Blues castellano’, por ejemplo) mi escritura no era demasiado distinta de la que practicaba "el 50" y en especial de la de Angel. Después, hubo una seria inflexión en mi pensamiento poético. Por otra parte, yo no he ocultado nunca mi descreimiento relativo a la supuesta "generación", pero siempre añadí que, sin deponer mi distinta concepción de la poesía (concepción y distinción que, curiosamente, se iniciaron con ‘Descripción de la mentira’ , el libro que Alarcos me "impuso" y sobre el que existe un muy generoso informe suyo en la Fundación Juan March) yo respetaba y valoraba, uno por uno y cada uno en su grado, su trabajo de creación poética. Había otros además de Angel, pero yo pensaba principalmente en él al hacer esta salvedad.
    Hace años, se le hizo un homenaje en Oviedo, diseñado, estoy casi seguro, por gentes interesadamente cercanas a Angel que poco tenían de asturianos, homenaje al que, naturalmente (¿por qué diré "naturalmente"?) no fui invitado. Nada dije. Vinieron años con encuentros en los cursos de verano del Escorial, y la cordialidad, clara y real, de Angel conmigo se manifestó, finalmente, decreciente. ¿Por qué? Sí lo sé pero no lo digo. Lo que si diré es que el último año de coincidencia en estos cursos, Angel, Caballero Bonald, Brines y yo hacíamos una lectura en la misma mesa. Con total sinceridad y ante el público, yo dije "No es mi costumbre, Angel, pero ¿por qué faltó mi voz en tu homenaje?, quiero dedicarte la lectura que voy a hacer".
    No volvimos a vernos. Llegó su muerte y, con ella, las naturales y urgentes peticiones periodísticas relativas a la impresión que el hecho mortal me producía y a mi opinión sobre Angel. En todos los casos, yo contesté con mi verdad: "que su muerte me entristecía; que entre nosotros había existido una buena amistad; que la vida y la poesía de Angel tenían una gran dignidad, aunque estimaba que en los últimos años había cierto decaimiento poético". (Esto mismo, además de que la poesía "no le venía", lo dijo varias veces el propio Angel con absoluta honradez). Dije también "que yo entendía que, además de sus males clínicos, Angel estaba, últimamente, ´enfermo de soledad´, y que esta soledad había sido, quizá, causa de que fuera utilizado (o manipulado, no recuerdo la palabra exacta) por personas que prefería no nombrar ". Palabra arriba, o abajo, esto y no otra cosa dije. Ni mencioné ni excluí que el acercamiento de estas personas hubiera podido ser amistosamente consolador para Angel. Bien pudo serlo, pero de esto yo no tenía ni tengo constancia.
    LA ÚNICA expresión que cabría entender tímidamente negativa es "declinación" o "decaimiento", la que fuese. Ya he dicho que él mismo hizo reconocimientos expresos inteligibles en analogía, pero, además, ocurre que esta "declinación" es, antes o después, una triste y natural realidad en los históricos (y en los que no lo son: pienso en mí mismo). Decía Claudio Rodríguez que "los poetas somos como los yogures: tenemos fecha de caducidad", y él mismo la tuvo, y más bien temprana, como la tuvieron Hierro (véase ‘Agenda’, por ejemplo), o Dámaso Alonso, o Rafael Alberti, o Jorge Guillén… ¿seguimos?
    Insisto en que he querido entender el caso de Angel humanamente, sin aferrarme al mito (como tampoco se aferraba él). En cualquier caso, ahí queda, hasta donde haya llegado, su obra grande, su contenido cívico, su actitud de resistente cuando hubo que serlo (convendría no olvidar que el Dictador murió hace más de treinta años, creando un desconcierto para quienes cifraban en la resistencia su poesía), y que son los componentes grandes que he relacionado los que le proporcionan su calidad de histórico.
    Por manifestarme como he explicado, Almudena Grandes, por ejemplo, ha puesto en letra impresa que soy "cortesano (?), torpe y mezquino". Y Joaquín Sabina ha hecho declaraciones –que no he oído pero que me repiten unívocas–, sobre "ese que se dice poeta, ¿cómo se atreve a hablar así de Angel"?, y hasta creo que ha hecho unos versos dedicados a Angel en los que aparece la expresión "sin el beso de Judas Gamoneda". No hago interpretaciones. Doy estos nombres porque ya los han dado ellos.
    Habrá más de lo mismo –no pienso averiguarlo–. En todos los casos, tratarán de hacer creer que mis manifiestaciones son contra Angel, y que su voluntad ofensiva se justifica en Angel.
    YO MÁS BIEN pienso en que sea la referencia a que Angel (82 años, enfermo, tomado por la soledad en un orden principal) era acompañado, pero también utilizado o manipulado por personas de las que dije "que no merecía la pena nombrar". Sigo en mis trece: no quiero nombrarlas. Que se nombren ellas mismas. Tengo –tenía– un particular interés (quizá no lo haga en ningún sitio más) en poner en claro mi actitud sobre este triste asunto en Oviedo, la ciudad en que nació Angel González, poeta histórico, y unos años después, yo mismo.

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