El cuaderno de Manuel Jular (1)

December 18, 2007

Retrato de Gamoneda, por Manuel Jular

 

 

El cuaderno de Manuel Jular (2)

 

 Sé paciente en tus uñas,
ah cadáver que duermes esta noche
en mis párpados,
ten salud, ten piedad;

ah, sé hábil, habita suavemente la sombra,

calla en mis labios, entra en mis anillos. 

 

El cuaderno de Manuel Jular (3)

 

El comedor de las viudas

Ves pasar el invierno y, en las habitaciones cóncavas,
bajo los grandes decimales, suda la plata funeraria.

Ah las cucharas: ésa es tu audición
cuando el azúcar hierve,

ah las cucharas en el corazón seducido
por las alondras de la muerte.
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (4)

 

Hierves en la erección, dama amarilla,
y éstas son aguas preteridas, líquidos invernales.

Dama en mi corazón cuya luz me envejece;
eres la obscenidad y la esperanza.
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (5)

 

Edad, edad,
tus venenosos líquidos.

Edad, edad,
tus animales blancos.
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (6)

 

 Tango de la eternidad

Ávida vena, dame tu cordel.
Quien tiene miedo quiere entrar en ti,
víspera negra. Y en los patios canta
tonta, la eternidad.

                        Este verano,
no dejes de venir, ávida vena,
dios sin semilla, paz sin esperanza.

 

El cuaderno de Manuel Jular (7)

 

 Ventana húmeda

Esta es una ciudad desconocida
y llueve sin esperanza.

No hay memoria ni olvido
y el error es la única existencia.

¿Quién me ama
en esta ciudad desconocida?
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (8)

Aviso negro

Nada se esconde al gavilán inmóvil;
arden sus ojos amarillos
y esta es su narración: aguas enfermas,
mendicidad de rostros invisibles.

No hagas incesto en los armarios; guárdate:
albergan asma, atribución, espíritus,

quizá días y alas desesperadas.

Siéntate ya a contemplar la muerte.

 

El cuaderno de Manuel Jular (9)

 

Aviso negro

Nada se esconde al gavilán inmóvil;
arden sus ojos amarillos
y esta es su narración: aguas enfermas,
mendicidad de rostros invisibles.

No hagas incesto en los armarios; guárdate:
albergan asma, atribución, espíritus,

quizá días y alas desesperadas.

Siéntate ya a contemplar la muerte.

 

El cuaderno de Manuel Jular (10)

 

Tango de la misericordia

Es la última lana de mi vida;
hay azúcar, amor, hay vigilantes
en las arrugas de mi corazón
y aún eres pobre dulcemente en mí.
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (11)

 

Llegan los números

En tus dos lenguas hoy estuve triste,
en la que habla de misericordia
y en la que arde ilícita.

En dos alambres puse mi esperanza.

Estoy viendo dos muertes en mi vida. 

 

El cuaderno de Manuel Jular (12)

 

 Relación del prostíbulo

Vi la solicitud de las ancianas
y sus agujas; las tinieblas
y la humedad de sus medallas.

Era juevas sin padre, jueves sólo.
No había nadie en el espejo. Vi
cánulas y, tras el crepúsculo,
a las gallinas en la eternidad.

Dios se cansó de la tristeza
y no quiso existir. Aquella tarde
fue la única tarde de mi vida.
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (13)

 

Soy el que ya comienza a no existir
y el que solloza todavía.

 Es horrible ser dos inútilmente.

 

El cuaderno de Manuel Jular (14)

 

 Los inocentes son seducidos en los patios
y las vecinas hablan
de la resurrección de la carne.

Mis hijas lloran en sus manos y su llanto es verde.

¿Qué día es este que no acaba? 

El cuaderno de Manuel Jular (15)

Ah vejez sin honor. Y los adverbios
depositándose en mi alma.
(Lágrimas en los vasos prohibidos,
mariposas ávidas).

Sé de la furia del pastor, viene apartando ramas
y ya es de noche.
               Los advervios
están cansados en mi alma.
 

 

El cuaderno de Manuel Jular (y 16)

 

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